domingo, 27 de enero de 2019

Poesías al colegio



A mi colegio

En realidad, no eres nada,
Pero una casita de saber
Donde aprendo a cumplir mis deberes
y llenar mis saberes

En realidad, no eres nada,
Pero un lugar donde paso la buena vida,
Donde juego a la tirada, a la agarrada,
A la empujada, a la despeinada y a lo todo.

En realidad, no eres nada,
Pero un refugio formador,
Que moldea, enseña,
Y llena experiencias espléndidas,
Para ser un buen ciudadano.

Pero sí, en realidad,
así con paredes torpes y masticables polvos,
eres más que importante
que haces al hombre, caminante,
idiolecto, científico, arquitecto y cantante.

Por eso, con el corazón en la mano te digo:
En realidad, parece que no eres nada,
Pero eres lo máximo,
sin ti
Yo no sería nada,

Por eso en este tu día,
Con tanta valentía,
Como dijo mi tía,
Aunque sea con una poesía,
Oh colegio de pasantía,
Te digo: Tenga usted un feliz y lindo día.

V@F

Mi casa de saber.

Este es el momento oportuno,
Que, después de un duro verano,
Entre todas las casas,
 eres uno,
y como tu ninguno.

Este es el momento oportuno,
Para ponerme de pie,
Y decirte con mucha franqueza,
Que, para no estar sentado,
Con mis amigos me escapé,
Y para aprobar mi examen,
muchas veces me copié.

Pero tú que fuiste enviado por la mano de Dios,
A pesar de mis tantas faltas,
Me guías por un camino perfecto,
Me soportas, me proteges, me llenas de saberes,
Y me acoges a tus lindas aulas.

Por eso, en este día especial,
Oh mi gran casa de saber,
Te digo: mil gracias por ser mi alfarero
Y salvarme de ser majadero.


V@F

LOS BARBARITAS DEL COLEGIO

En mi cole de tramposos cocos,
había "choches" y patas vacas,
que “encontrábase” con muchas calabazas de chamba,
Guapos como las "chancacas",
Que todos tenían buenas chapas.

Eran chicos que siempre ofrecían cocachos,
De pica y celos a las churras,
Que, a muchos,
le gustaba tirarse las cañas crudas.

Eran algunos pasatiempos,
cuyos bolsillos circulaban aires lacios,
Abrían sus “colchillas” de anote,
Que los tenían en la cintura,
Para escribir sus sinsabores,
“Patitas” holgazanes,
que de pendejos eran buenos.

Muchos los tenía encrespado sus bolsillos,
Que no les faltaba en sus vaquerías.
Se unían entre barrios para laxarse,
Y aderezar las mugres en el campo,
Que nada les era en vano,
Porque para la mano de la madrastra,
Era un trabajo en vano.


 Imágenes secretos
 Imágenes secretos

PAPITO VÍCTOR - IMÁGENES SECRETOS

"Aprender a aprender, sino aprendes a aprender, aprendes a perder"

DESCUBRE EL SECRETO EN TI


"Usted nació para ganar y triunfar, sobre todo los obstáculos, por medio del poder infinito que se encuentra en su interior, el cual espera ser despertado para que usted lo utilice" (Murphy, 2007, pág. 30)
Piensa en el amor, conéctate con aquella luz pura e indescriptible. Concéntrate en un lugar silencioso, enciérrate en tu habitación; conéctate contigo mismo y acércate a Dios, respira profundo y salte de la culpabilidad, recuerda que Dios, a un corazón humillado, perdona; si quieres llorar, llora; siéntelo y visualiza cosas buenas y extraordinarias que te gustaría tener.


Ponte de acuerdo contigo mismo y empieza a amar a todos; escribe un dicho, poema o algún texto usando palabras muy bonitas,
 Utiliza palabras mágicas y afirma cosas bonitas; escucha músicas para el alma con letras muy grandiosas y extraordinarias y, no tardará mucho, terminará manifestándose. Recuerda, escuchar músicas cuyas letras dicen de: decepción, odio, borracheras, fracaso, engaño, etc, es un error. 

Lo que escuchas, lo que piensas, lo que escribes, lo que dices y lo que haces construirán tu destino y definirá tu vida; has las cosas, de tal manera, como te gustaría ser.


¿Quieres ser feliz? Ama, sonríe, ayuda y sobre todo, para que seas libre de todas tus culpas, perdona. 


Nunca es tarde, empieza y descubre el secreto en ti.
                                                                                                                                           Tu amigo Victor Atanacio Félix


LA LLAVE DEL SECRETO

¿El faisán?, ¿el águila real? O ¿el león magno?
Nadie por ella.

El río de aguas vivas sigue adelante,
Como el hablador que murmura diciendo, “ese alguien soy yo”,
Sigue cabalgando sus sauces verdes,
Haciendo en el cristal ribereño, un misterio celestial.

Está;
 Aquí está la llave,
Cual sospecha extraña,
Renovando mi corazón ¡oh poder!
Ahí están los dados eternos,
El cofre del tesoro,
La “telada” presidencial y una corona reservada.

Uy, ¡el gran rey!
Por estas no hay corazón agradecido,
Sino, mil gracias,
A veces ni cuento el oro puro, que abraza mi corazón real.

La puerta repugnante,
 Puerta que no se ve,
Puerta madre, que al guerrero la pone una bala y no dispara,
Al que sierra al perfecto fanfarrón,
Y hace lo que nadie hace.

¿Quién podrá tocarlo para entrar?
¿El buen barrendero?
¿El dueño de la paloma de papel?
¿El pendejo para los hombres de trapo?
¿El viejo verde que ata el caballo y al burro que patea?
¿El galán que regala "cachetazos" en la lengua?
¿El gallinero que es gavilán azul disfrazado?
¿O el gorila enmascarado que se asusta con sus pies verdes?
¡quién contra el poder!

Solo la llave que asedia y dibuja un corazón al papiro,
Que secreta al bolsillo,
Y pincela los ojos hermoseándole.

Solo la llave magna,
Que reverdece al desierto y al río detiene,
Solo aquella luz ausente en el silencio,
Que traspasa fronteras,
Y rompe barreras.

La llave del secreto,
Que abren sin llaves,
Y pero que, sin secretos, no se abren.



EL SECRETO

Muchos se preguntan.
¿Cuánto tardará, para beber y satisfacerme?

Desdichados ellos, se desvanecen y hasta con la ropa que lucen, no se placen;
Pero los que pone los ojos al rostro azul,
Sobre su derredor caminan, ¡oh sublime poder!

El hombre que camina encendido,
y el fuego de gloria en su corazón, lleno,
brota renuevos incandescentes,
destila lágrimas dulces,
levantando con su antorcha diurno por fin,
el gran ansiado tesoro real.

Es que el secreto es deseo,
Y el corazón se lo da,
Los sentimientos aplauden, riéndose,
Y los ojos palpitan su poder, al ver,

La mente brava fabrica, moldea,
Y conjura el corazón al apretar el botón de arranque,
La pone sus joyas finas hasta hacer unos hijos modernos;
Secreta su origen como gemelos,
Y el ojo intrigante,
Amamantando sus lágrimas de otoño,
Contemplan sus verdades dulces.

Entonces el día fumable,
Se hace una mañana bailable,
Tan elegante, y su rostro amable,
Como una pluma pensante,
Que dicta su placer y de ella, lengua escribiente,
O como una mano caminante,
Que hace al dedo inteligente,
Tan intocable y puro a la vez.

Es el niño del lago azul, con los ojos y pies de cristal,
Que retumban, haciendo los huesos románticos,
Que hasta el reloj que tirita,
 su minutero abraza al tiempo, a durar.

Imágenes secretos - Víctor Atanacio Félix. Descubre el secreto con Papicholo
V@F

LA FELICIDAD 
ES EL HIJO DEL CORAZÓN ENTENDIDO,
 EL HERMANO DE
LA VOZ INTELIGENTE
Y EL RETRATO DE UN TEXTO POSITIVO

"Lo que piensas, 
lo que escribes,
lo que dices
y lo que haces
,

construirá tu destino
y definirá tu vida
;
 

has las cosas,
de tal manera,

 como te gustaría ser"














VERSOS A UNA VIDA 

AUSENTE



Vuelve pronto y alégrate,
Marcha allá y mira plácete,
Tu deseo aplaude y regocíjate,
Hasta que la viña llegue sola y consciente.

¡Despierta clemencia de dulce amanecer!

Vuelve a tu alma y permanezca,
Con prudencia divina engrandezca,
Bajo una melancolía y plenitud goza,
Como la mañana azul amanezca,
Con fortuna y sincera gota.

¡Despierta clemencia de dulce amanecer!

Ve en el fondo de tu alma,
Trasunta tu paso a la senda,
Inventa el vientre que cubre,
Mira y vuelve a ser amena,
Como la cumbre desplegada,
Vuelve a nacer y amanezca.

 ¡Pero despierta clemencia de dulce amanecer,
 que el alba quiere tu alma reverdecer!


Retrato de un poeta

Imágenes secretos de Víctor Atanacio Félix

RETRATO DE UN POETA

 El poeta no hace retratos
Ni retrato, al poeta,
Si no, al azar, un paisaje desmenuzado,
Compartido en líneas cortas, con tonos dulces y amargas.


Imágenes secretos de Victor Atanacio Félix
Todos hacen sombras al caminar,
Todos se ven al borde de los cristales,
Todos duermen sobre un segundo dueño,
Haciendo sordo muchas veces al pensamiento.

Pero el poeta,
Su sombra deja descansar en el corazón de los versos,
Su segundo dueño suspirar, en las páginas blancas,
Haciéndole un retrato idéntico,
Al hombre adicto, que a veces rima, diciendo:

Reposar en su bella falda no habían pensado,
Que el hombre altivecido,
 Solo es un parecido de su parecer,
 Que hace contra su propio corazón, un mensajero o un pendenciero,
 para luego descansar en la loma de un libro.

La noche es un retrato,
Un lenguaje y un cortejo,
Que anda saturado y meditabundo,
Portando llaves de muy adentro,
Que solo la nada de Dios,
 Lo sabe su destino.

Es la sombra al día,
El retrato a la sombra,
Mas el hombre y Dios no son casualidades,
Si no, unas verdaderas amistades que a veces piensan desiguales,
Blanco y negro en una semilla,
Noche y día en un mundo colorado,
Que cumplen dos pétalos finos a la vez.

No hay ateos sin retratos
Ni hombres sin Dios,
Solo sombras del día,
Que de oxidante vivo atrapados, hacen frituras sin pensar,
 que en esos instantes se ven muy felices.

Más no es el hombre la pluma de la historia,
Ni una computadora de piedra en el pasadizo;
Si no, un variante desplumado,
En los sesos de un vivo atrevido.

 Noche, día, fotografía o retrato,
Es demasiado decirlo,
Porque al fin, andan paseándose los dos,
En el más fondo de la vida, alegres o amargos,
Y en el rincón de sus corazones, desplumados,
Riéndose o cantando o llorando o proclamando libertad,
Que al final solo termina siendo,
Un peregrino que descansa en el retrato de su propia sombra.

Imágenes secretos

VERSOS A UNA VIDA AUSENTE

Vuelve pronto y alégrate,
Marcha allá y mira "plácete",
Tu deseo aplaude y regocíjate,
Hasta que la viña llegue sola y consciente.

¡Despierta clemencia de dulce amanecer!

Vuelve a tu alma y permanezca,
Con prudencia divina engrandezca,
Bajo una melancolía y plenitud goza,
Como la mañana azul amanezca,
Con fortuna y sincera gota.

¡Despierta clemencia de dulce amanecer!

Ve en el fondo de tu fortuna,
Trasunta tu paso a la senda,
Inventa el vientre que te cubre,
Mira y vuelve a ser amena,
Como la cumbre desplegada,
Vuelve a nacer y amanezca.

 ¡Pero despierta clemencia de dulce amanecer,
 que el alba quiere tu alma reverdecer!

Imágenes secretos - Víctor Atanacio Félix - papicholo

"Aprender a aprender, sino aprendes a aprender, aprendes a perder"

Imágenes secretos de Victor Atanacio Felix

Clase híbrida con los estudiantes de SAM de Shulluyaco V@F carpoccionista