lunes, 4 de febrero de 2019

Top de Versos con abc

El amor para el poeta
  
El amor, para el poeta, es una mirada disfrazada que a los ojos encantan y al corazón engaña.
El amor, para el poeta, es una mirada plausible que, cuando llega al cielo, peca.
El amor, para el poeta, es un simple existir que pronto disuelve.  

"El amor es todo para el poeta, pero para el ser caminante es un tesoro viviente que anda buscando lugares en los corazones, ofreciéndole dulces dichos, hechos y abrazos, para moldearte de buena manera"

Madre, cuando la sombra de tu alma
Mueven Llantos primorosos,
Los rayos de tu mágica palma,
Abren esquelas en mis labios.

Cuando el ícono suplido de tu amor,
Sondea guías de franja acera,
Tus trenzas de tu dulce cabellera,
Frotan el sorbo de tu sudor.

       Madre, siempre abnegada,
Que tus luces alumbran al mundo,
Más que la comparación dada,
Eres sabia e inconfortable.

¡Tan fuerte!
¡Tan fuerte tu poder! ni las líneas de esta portada,
Inundan la rima de tu valentía;
Inmenso tu hermosura
Donde todos,
¡Todos se llenan de admiración y aprecio!

¡Madre!
Cuando tus obras suman elogios de dulzura en mi camino,
¡Palpitante, ecos pasan
En cada granero de polvo.

El trueno, ni la pinto reliquia,
Toman el trono de tu gracia,
Tampoco las fuerzas de mejor bestia,
Reducen tu magnánima valentía.

Madre, es grande la carga de tu ceno,
¡Que jamás será pesada!
La sima de tu camino es inmensa,
¡Que jamás la sentirás cansada!

Tus poderosas y fluctuantes labores,
Regocijan al sol radiante,
Ni la colina de las estaciones,
Lo detienen florecer tu labor incomparable.

Madre, cuando las montañas parecen moverse,
El día de tu gracia llega con ramos de flor naciente.

Imágenes secretos - Víctor Atanacio Félix

ELISAR 

Elisar.
Mira como llora tu sonrisa,
Cual nevado de otoño en el rostro de mona liza,
Tu corazón por mí se agudiza,
Tu recuerdo a tu nombre eterniza,
Y en el seno de tu alma, mi hermosura reposas, preciosa.

Hermosa.
Tu alma se goza,
Y te muestras tan respetuosa.

"Soy tu esposa,
Ámame de prisa,
Hasta que un día sea yo el mismo polvo y ceniza"
Pensando así… tan fríamente me abrazas con tu blanda sonrisa,
Me conquistas con tus ojos,
Y tu alma solloza.

Princesa.
A las flores sonríes y eres para mí, mariposa,
Porque tu rosa ablandas,
Y en tus brazos la perfumas, cariñosa,
Por mí lloras y eres mi diosa,
Caminas presurosa,
Y llegas de prisa,
Tu vida das y tu alma ofreces,
A Dios oras,
Y en tu recuerdo me miras,
Te preocupas todos los días,
 Y en tus brazos conmigo ríes.

¡Oh alma mía!
¿tanto me amas?


EL AMOR DEL ABECEDARIO
   Amor,
Besos de Ángeles quisiera,
Con cuidado, como el venado al verdor.

Dichoso sería al hacer,
Entusiasta como el niño al nacer,
Feliz y de pie, todos los días, al amanecer.

Golazo sería conocerte con el abecedario,
Hacer poquito a poco el armario,
Insultos dejando a un lado como en el aniversario,
Junto a la almohada, rimando muy serio.

Kilos de emociones en tu corazón,
Litros de amor con certeza,
Llamando auras con nobleza.
Martirios dejando a un lado, como la
Ñusta esplendorosa y cándida mujer.

Oh amor de letras completas,
Posarme quisiera en la sombra de tus alas,
Quedarme apreciando tus perlas sin igual,
Rezar y esconderme entre tus trenzas, y
   Salir junto al sol para refrescarme con tus manos mágicas.


Tres veces decirte amor,
Una vez ofrecerte un canto al dolor,
Varias veces regalarte versos con buen sabor,
Wambrita, que a veces me miras sin temor.

Xilófono bonito ofrecerte con mi voz de compañía,
Y descansar ahí en tu manía,
Zarista que fuiste y ahora mi hermosa poesía.


MIS ULTIMAS

LAGRIMAS

Es que era una tarde nublada,
Que me provocaba delirios y pasiones.

Fueron mis últimas lágrimas,
Lágrimas “quejantes”,
Que quedaron impregnados en una porción de papel perfumado,
Y sobre aquel papel húmedo y dolido,
Escribí tu nombre completo,
Para que mis lágrimas tardías,
Se sequen por fin,
Sobre tu nombre blanco.



CACHETIÑA

¿Otra vez?
Basta, basta de tantas repeticiones,
¿luz y luz?
¿Eres tú, dolor, pero tan dolor, aun siendo mi resplandor del día?
No. Mejor sea la amarga noche,
Protegiendo mi lánguido rostro, ocultando de lo descubierto.

Este mismo día, en estas páginas solidarias,
Dejaré descansar mi tristeza,
Para, mis lágrimas destiladas, secar,
 Jamás volver a ser,
Y con su esencia, mi puro amor, tranquilizar.

Pero nada, no tengo valor.
Cachetiña,
¿Tanto es tu cautiverio?
Tu mano tejedora,
Tu blanda sonrisa,
Tu ancha mirada,
Tu hábil monada,
¡Y tantas cosas de mujer!  pero bien mujer,
Me empujan a recordar y con tanta angustia, llorar.
Pero bueno,
Tengo que recordar, que no tengo que llorar,
Mas bien, poner mis dedos al interruptor,
Apagar,

 y olvidar que eres luz.


SIEMPRE TE VEO

Te veo regar mi palma mágica, “Patroncela”,
Con tus pasos de Ángel y no tan fría,
Con tu escasa mirada y no al fin vacía,
Que, al acercarte, apurada, me das tu tierna poesía.

Pues no por vicio, ni con sano juicio,
Si no, por tu a veces olvidada celosía,
Que, con tu aquiescente manía,
Te luces y nunca dejas tu mística vacía.

Eres tú, paz, profunda y con llamarada recia,
Que jamás pasas por necia,
Si no, lluvias llenas en mi vaso vacío
Que nunca seca; si no, por doquier siempre rosea.

JUGUETONA

¡Oh juguetona!
¿Por qué te ríes y juegas a la despeinada?

Lo sufres, lo soportas, hasta nadando en nada llegas,
Vienes por tus rubíes en la sombra azul,
Con tus sandalias asustadas,
Con tus barjuletas tiernas y poco apagadas,
Peleas y fabricas en mi corazón,
Esmeraldas y diamantes palpitantes.

Tomas y fundes en tu dulce suspiro mi verso crudo,
Llenas en el libro de tu vientre y moldeas mi alma,
Adornas mi verso con un beso no obeso,
Que sin tu corona no estas, si no, tu tierna y blanda mirada.

Juguetona,
Dime que eres real,

Aunque se, que era solo un sueño.



JAQUE MATE

Hay momentos que no se nada,
Absolutamente nada,
El olvido se torna y deja por sacudir mi memoria,
Con rara vez mirada y cotangentes en la mano,
Pienso en vano porque entonces soy también un enano,
Como un bota-pies jornalero,
Escarbo mi memoria cincelando,
Solo algunos polvos carniceros se pasean por mi senda,
No sé si son revestidos de agua pura,
O de blandos colores en mi cara dura,
¡IMAGINATE! ni eso se.

Hay momentos que no se nada,
Solo miro, y al parecer engaño también con mis pies,
Solo mis suculentos postres nadan en nada,
Mis tesoros escondidos brillan,
Pues es verdad, esto también es calidad,
Pero no sé si es lealtad,
Caridad… o simplemente vanidad,
¡IMAGINATE! … ni eso se.


Imágenes secretos - Víctor Atanacio Félix

¡Oh vida!
Solo andas sin ser nada en el vacío,
Como el adverso arrastre del gusano,
Llegas cada momento el inicio del fin.
Muchas veces vestido de desprecio,
Dolor, injusticia, alegría e infortunio,
Como el badulaque glotón, al suelo,
Marginado, deteniendo al hombre a descender el vuelo.

¡Hay vida!
Vida feliz con furia,
Amargas con bondad y alegría,
Frías como raros espirilos,
Con problemas, sesgados y pálidos,
Cual embromo al vender frutas,
Disfrazas al mundo colorado,
 haciendo a ella,
carcomido y a veces muy feliz.

¡Oh vida!
 capaz y ascendente,
Del mundo, para el mundo,
Con el mundo saturado,
En fin, solo en un mundo transparente.

Vida, muchas veces destinado a vencer,
Hecho para decir y permanecer,
Condenado a trasuntar y poder hacer,
sumiso en miseria y abundancia,
Encaminado con prudencia e infortunio,
Entregado al amor y el odio,
Postrado en elegancia y permanencia,
Y muchas veces, solo en los ojos del sol tardío.

Vidas llenas, llenan vidas,
Tantas diferencias en el mundo,
Tú… yo… el… ellos…,
Diestros en abrir y cerrar los pasos,
Solo para ser,
Y hacer de este vacío sofocante,
Un minúsculo inteligente,
Y un viviente indigente.
Oh vida, vida, vida.

Imágenes secretos - Víctor Atanacio Félix

En aquel pueblo de rumores y "musmones",
“Encontrábase” un profesor,
Que acostumbrado brindaba bastante amor,
Escribiendo con sus  gruesos plumones,
 Hablaba bastante del saber,
 a los delicados y deseosos pelones.

Era un magnífico estrella polar,
Que no se aguantaba de tomar,
Cansado de tanta labor,
Alargaba su brazo sin temor.

Muchos sabían del buen maestro,
Que a pesar de… se pasaba de siniestro,
Que muchos creían de camastro,
Porque al mirar la botella, decía eso es nuestro.

Entre candados, atrevido era,
Que parecía un perfecto llavero,
Aparentando la mística de un tondero,
Que ni de sano olvidaba su mañanera.

Decía de calambre, soy cosa de piola,
Y guía de un malo maduro,
Que jala mucha caña,
Para convertirse en un perfecto “borgoñero”.

Cuando de recio se pasaba de primer grado,
Tenía calambre de un león maduro,
Que a veces se veía sin cañón,
Por las alturas de su amargón.

Un matemático que hablaba de cartesiano,
Que a veces se pasaba la raya,
 Mostrándose bien con horizontal y vertical,
 Le faltaba de hecho siempre una línea.

Tanto era la dicha de un galeno,
Que parecía un sureño,
Abusado de tanto engaño,
Hasta caminaba por el coseno.

Abrazaba mucho a la geometría,
Que tembleque se renegaba del pobre suelo,
Que con su mágico paso ingeniero,
Cambiaba de pronto por la trigonometría.

Era bien amargo de alegría,
Bien amable de cólera,
Ambos equipos eran iguales para él,
Que a la cabeza curaba con la miel.

Pero era bueno el gran maestro,
Que al fin se hizo llamar “tomar”
Por favor le pido al público escuchar:
Al profe no enmascarar,
Porque tarde o temprano a la misma dicha puedes volver a ser.

Imágenes secretos - Víctor Atanacio Félix

VANIDAD 

Vanidad…
Saltan los ojos presurosos,
El corazón tirita y es gimnasta pendenciero,
Los pies candeleros están listos,
Y sus restos solo son polvos vagos.

El fémur asaltante, quiere su pez revolcar,
Al viejo hombre utilizar,
¡Vanidad!
Solo por un cascaron de mal gusto.

¿Para qué vale mil, si ella es doblada y echada a un vago, para su falso orgullo?
Vanidad…
Nada es tuyo, ni el falso orgullo,
Nada es mío, solo mi falsa imagen,
Todo lo que tengo solo mantengo,
Por eso vengo y de paso voy,
Mis huellas quedan, pues todos la miran,
Imagínate…
Así es la vida.

¿Para qué reírse de mentira, soltando el pelotón amargo para golpearse, y ser un títere seco sin sentido?
La vida viene y la vida va,
La sorpresa del fin,
Esta apenas a la vuelta del rin,
Jugando a la ruleta roja,
Que al cerrar los ojos puedes dejar tus pasos andar.

Vanidad…
Como si fuera todo eterno,
Los malos que condenan, amargan,
Y al hueso parecer, recoge al sepulcro,
Cuando la vida vana, solo se termina mañana,
Por eso, nada vale el odio,
sino el amor que goza y la paz que reposa.

Vanidad.
Todo es dolor y aflicción de espíritu


Vaf

Imágenes secretos de Victor Atanacio Felix

Clase híbrida con los estudiantes de SAM de Shulluyaco V@F carpoccionista